El Salar de Uyuni y la Laguna Colorada

P1000140Nuestro 4X4 Lexus está cargado, somos dos parejas, Saúl el guía y Reina la cocinera. Nos adentramos en el salar, 12.000 kilómetros cuadrados de un mar de sal. La sensación es conocida, con el horizonte infinito alrededor nuestro. La deslumbrante blancura recuerda a la nieve, el paisaje es espectacular. Tras parar en el hotel de sal – construido exclusivamente en bloques de sal – nos dirigimos a la isla del Pescado en medio del salar. Se trata de una isla coralina que hace millones de años estaba cubierta por el lago salado.P1000149 La isla está llena de cactus, enormes plantas que crecen hasta los 10 metros y llegan a los 100 años de vida.

P1000183Continuamos 40 Km. al sur por la brillante explanada blanca hasta llegar al borde del salar, en el pueblo de San Juan nos hospedamos en un básico y helado albergue. Llegamos por la noche a temperaturas de –20º C y las botellas de agua se hielan incluso dentro de la habitación. Sobrevivimos la gélida noche!

P1000250Al día siguiente visitamos tres lagunas, en todas ellas divisamos flamencos. También paramos en varias formaciones rocosas, y en el famoso árbol de piedra. Y por fin llegamos a la laguna Colorada que se tiñe de un intenso color rojo a causa de sus algas cuando las agita el viento. El hospedaje donde pasamos esta noche es también helado, por suerte la noche es corta, ya que a las 5h de la mañana seguimos el viaje al sur, en dirección a la frontera con Chile. La ruta nos lleva por montañas hacia una zona donde llegamos a los 5000 metros de altitud. P1000293Todavía de noche admiramos unos geiser que escupen columnas de espeso humo, estamos en territorio volcánico. Lentamente va amaneciendo, increíbles sombras rojas se alargan al pasar por el Desierto de Dalí, así llamado porque lo pintó en uno de sus cuadros sin haberlo visto nunca. Continuamos entre paisajes lunares, montañas y valles de tierra roja, que va desde el blanco más brillante hasta marrones oscuros y terracotas. Majestuosidad, aislamiento, silencio. Estamos junto a la frontera chilena y creemos estar en el fin del mundo. Al fondo, el volcán Licancabur, y a sus pies la Laguna Verde. Normalmente adopta tonalidades turquesas, pero en esta ocasión está todavía congelada.
Desayunamos al lado de las aguas termales, y seguidamente nos zambullimos en sus calientes aguas: los 0º C del exterior contrastan con los 38º C del agua. P1000309Es como una bendición, al fin conseguimos calentar nuestros gélidos cuerpos nadando en esta bañera de vapor con vistas al volcán. Son las 10h de la mañana y tenemos la impresión de haber visto cosas increíbles en tan solo pocas horas. Llega la hora de volver a Uyuni, decenas de llamas y vicuñas se cruzan en nuestro camino.
Una fascinante incursión en las inhóspitas tierras del sur de Bolivia.

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