Travesía Malta – Carloforte

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

No ha sido fácil tomar la decisión, pero finalmente lo hemos decidido: volvemos a casa para hacer las reparaciones pendientes en el Mischief. La idea de quedarnos en Malta nos tentaba, los precios son económicos y los profesionales trabajan bien, pero la isla no tiene capacidad para tantos barcos y no hemos encontrado sitio en ninguna marina. Así que una llamada a Marcos, que sin dudarlo se ha cogido un avión y viene a ayudarnos con el traslado. Va a ser la primera gran travesía para Gina, que a la edad de tres meses ya va a recorrer 600 millas cruzándose medio Mediterráneo. Las hay que empiezan pronto ;-)!!

Cris va a estar exclusivamente dedicada a su cuidado, así que entre Jordi y Marcos van a turnarse en las guardias. Antes de zarpar nos ha dado tiempo de recorrernos La Valetta con sus callejuelas empinadas, organizar una cena despedida con Björn y Christine, comprar los recambios necesarios…

Después de comer pasta en Chez Philippe, nuestro restaurante preferido, izamos velas rumbo al NW. La primera noche el viento brilla por su ausencia, y avanzamos a motor. 1700 revoluciones propulsan al Mischief a 6 nudos de velocidad en dirección a la costa sur siciliana. Gina parece necesitar unas horas para acostumbrarse al vaivén del barco mecido por las olas de proa, vomita una vez y decide quedarse profundamente dormida. Duerme conmigo en la cama doble de popa, Jordi se ha mudado a una de las literas para tener más autonomía durante las guardias. La observo muy de cerca, para intentar adivinar cualquier señal de malestar o incomodidad que pueda tener. Me pregunto si le molesta el ruido del motor, los saltos que da la cama.. pero ella duerme plácidamente. Quizás lo que va a requerir de más entreno por nuestra parte sea lo de aprender a pasar por las estrechas puertas y pasillos y subir las escaleras con Gina en brazos. El movimiento del barco provoca que con facilidad se le pueda dar algún golpe, así que es necesario extremar la precaución. Es sorprendente cómo se adapta ella a esta nueva realidad: el espacio es más reducido, pero ella ha empezado a dedicarse a observar todo con extrema concentración. Una y otra vez se fija en los francos de especies de la cocina, se emociona con el traqueteo del winche, fija su mirada en los aparatos del viento..

De madrugada empieza a subir el viento: vamos a disfrutar de unas 16 horas de buena navegación. El viento sopla del NW, y la ceñida es constante, pero Mischief navega veloz entre seis y siete nudos con dos rizos en la mayor y uno en el génova. No es una navegación demasiado cómoda, sobre todo por la escora que hace que todos los movimientos en el interior sean dificultosos, pero dejamos un montón de millas por popa. Hacia las seis de la mañana del día siguiente se ha instalado ya la calma y volvemos a ponerle horas al motor. El mar se ha convertido en una superficie uniforme de agua, sin movimientos ni ondulaciones. Increíble que se trate del mismo mar que ayer. Delfines por proa – los primeros para Gina -, una manta raya y varios peces luna, en este espejo de mar es fácil vislumbrar cualquier movimiento. Por la tarde empezamos a divisar la costa de Cerdeña. A las seis de la mañana entramos en el pequeño puerto de Carloforte, en teoría para chequear el parte, tomarnos un café en el paseo del pueblo y volver a navegar.. todavía no sabemos que en este lugar vamos a pasar una semana entera, esperando a que el fuerte mistral del norte deje de soplar!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s