El terreno Eco-Resort Gran Azul

Hay una zona en Salento que nos atrae especialmente, por sus vistas increíbles y su cercanía al pueblo. Se trata de los Altos del Cocora, los terrenos con las mejores vistas al valle. Una mañana soleada paseando por allí, entramos en una de las casas para preguntar por terrenos en venta en la zona. Sale a recibirnos un simpático señor con un acento catalán muy cerrado, y mirando la fachada de la casa vemos una bandera estelada. Así es como conocemos a Pitu – o Tito, como le llaman aquí – catalán de Olot con el que enseguida hacemos muy buenas migas. Nos habla de su ex-esposa Clarita, que vive en el pueblo, y al conocernos nos invita espontáneamente a quedarnos a vivir en su casa, ya que ella a la mañana siguiente viaja al extranjero. ¡Que suerte! Pitu además nos enseña un lote de 4000 m2 muy cerca del suyo, con una gran pendiente pero rozando el cielo. Creemos haber encontrado el sitio idóneo para construir nuestra casa, un lugar muy cercano a Salento pero al mismo tiempo aislado y remoto por su altura. Las negociaciones con su propietario se alargan varias semanas – siempre por email ya que este reside en los EEUU – pero finalmente nos ponemos de acuerdo con el precio y fijamos la fecha para firmar la nueva escritura.

A partir de aquí nos metemos de lleno en el laberinto de la burocracia colombiana previa a la compra de un lote. En el Registro emitimos el Certificado de Tradición del predio, un documento indispensable ya que aquí fraudulentos vendedores suelen vender lotes que no les pertenecen o lotes que han sido hipotecados previamente.

También toca emitir certificados de valorización, de uso de suelo, pasisalbos, iniciar el lento proceso de las fosas sépticas imprescindible para obtener un permiso de obras, gestionar el certificado de aguas superficiales… Pero no me voy a extender con todo este papeleo, ya que podría escribir un libro entero acerca de las obligaciones y normas a seguir antes de comprar un terreno colombiano. Por suerte estamos muy bien asesorados, y paso a paso vamos avanzando. Tras varias semanas de insistentes visitas conseguimos también al fin abrir una cuenta bancaria, no sin antes darles detallada información incluso acerca del color de nuestra ropa interior.

Gina nos acompaña durante semanas a todas partes, sus frases en las mañanas se han ido transformando de “No quiero ver más lotes” a “Hoy me voy al notario”, con nosotros se pasa horas en el banco, en la gestoría, en la notaría, en la oficina del contador… No hay duda de que ha hecho un máster en paciencia.

Un día visitamos un recomendado colegio que se encuentra a 15 minutos de Salento, y mientras hablamos con la directora Gina desaparece y se cuela en una de las clases donde ya varios niños de su edad están jugando y pintando. No habrá manera de hacerla salir de allí, y algo emocionados continuamos nuestra ruta de gestiones sin ella. La pasaremos a buscar seis horas más tarde, y ni después de tantas horas quiere marcharse de la escuelita. Desde ese día pasa todas las mañanas entre niños, y ha encontrado amiguitos y un lugar donde divertirse. Otra clara señal de que después de tanto nomadismo ha llegado el momento de echar raíces, y de que aquí Gina se siente a gusto!

Salento sigue fascinándonos: a sus 2000 metros de altura se respira un aire cristalino y siempre limpio, nos rodean cadenas de montañas humeantes, en días lluviosos parece como si una espesa niebla las rodeara confiriéndoles una visión mágica y soñolienta. El pueblo entre semana – tal como anuncia su nombre, SaLENTO – es calmado y tranquilo, pero en los fines de semana se llena hasta los topes de colombianos que llegan de Armenia, Bogotá, Medellín… todos se concentran en la plaza del pueblo y en el Camino Real, una colorida calle repleta de tiendas de artesanía, bares, cafés, balcones y música. Como unas Ramblas en pequeño, la gente se pasea, escuchando a los grupos de músicos que tocan a lo largo de sus aceras, o en sus bares. El ambiente es espectacular, bullicioso y contrasta con esa lentitud que lo envuelve el resto de la semana.

Con Gina salimos a caballo al menos una vez por semana para conocer los alrededores, hay caminos preciosos, tanto para recorrerlos a caballo como en bicicleta de montaña, otra de las actividades más populares en esta zona.

Pero sigamos con el tema que nos mantiene aquí más ocupados: el terreno. Todo parece ya encaminado y al fin llega Mario – el vendedor colombiano residente en EEUU – para firmar la venta. ¡No llegaremos a firmar nunca! Mario no tiene los papeles en regla: el poder que le ha firmado su ex-esposa para poder vender el lote no es correcto. Y no podrá disponer de uno nuevo hasta dentro de varios meses.

Como dicen aquí en Colombia, “lo maluco también es bueno”, y es que tan sólo un día después de la nefasta noticia, conocemos al ex-alcalde Don Galvis que nos lleva a visitar sus extensas propiedades. Nos enseña un precioso lote justo por debajo de los Altos de Cocora, a 10 minutos andando de Salento y al lado de la carretera destapada. Cuesta un poquito más pero es tres veces más grande que el lote inicial, y tiene también unas vistas espectaculares. Nos quedamos prendados del verde de sus praderas, y no dudamos ni un minuto: ¡¡este terreno ha venido a encontrarnos a nosotros!! Tiene algo muy especial, y es ideal para montar un Eco-Resort, tan cercano al Camino Real.

Tenemos la suerte de que Don Galvis es un hombre de palabra, y en 10 días cerramos la compra y nos convertimos en los emocionados dueños de este pedacito de Colombia.

Ha sido largo el camino recorrido hasta aquí, pero ha valido la pena! Este rincón del mundo es muy especial, y nos imaginamos siendo felices en él.

Hoy hemos plantado los primeros árboles en el terreno, y junto a nuestros nuevos amigos Felipe, arquitecto que ha vivido muchos años en Barcelona, y Pitu, hemos brindado por nosotros y por la pachamama – la madre tierra.

Anuncios

Un pensamiento en “El terreno Eco-Resort Gran Azul

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s